La importancia de masticar bien los alimentos

La masticación es el proceso por medio del cual desgarramos, cortamos y molemos los alimentos preparándolos para la deglución.

 

Las indigestiones en niños y ancianos, es el resultado de una masticación no apropiada, una de las causas es  por la falta de piezas dentales.

 

Los dientes están formados por masas duras, resistentes, que dividen y pulverizan los alimentos, sin que los choques y las presiones resultantes sean dolorosas para el individuo, además, pueden sentir el grado de temperatura de las sustancias introducidas a la boca, así como percibir el grado de solidez.

 

Los dientes ejercen funciones distintas según su localización:

      Incisivos————cortar

      Caninos————desgarrar

      Premolares——–partir

      Molares————machacar

 

Los primeros dientes empiezan a salir a los seis meses de vida y se los conocen como “dientes de leche”, constan de 20 piezas distribuidas en:

  • 8 incisivos
  • 8 caninos
  • 8 molares

 

Aproximadamente a los 6 años caerán estas piezas y saldrán las definitivas.

 

Una persona adulta dispone de 32 piezas, 16 en el maxilar superior y 16 en el inferior distribuidos en:

  • 4 incisivos
  • 2 caninos
  • 4 premolares
  • 6 molares

 

Sin la masticación, la mayoría de los alimentos sólidos no le  sería factible al hombre deglutirlos.

 

Masticar bien permite que la saliva comience a realizar su trabajo de predigestión sobre los carbohidratos.

 

Trozos pequeños pasan al estómago en condiciones óptimas,  realizándose  una absorción más sencilla de los componentes nutritivos.

 

Tozos grandes hacen que  las enzimas digestivas no puedan penetrar en el alimento; por lo tanto, las enzimas tendrán que  ir erosionando las superficies de los mismos hasta llegar al centro, con lo que el proceso de digestión se hace más trabajoso y lento produciéndose además las fermentaciones y los gases.

 

Masticar apropiadamente hace que el tiempo de la comida sea más prolongado, esto hace que la señal de saciamiento llegue al cerebro en el momento oportuno y que el comensal se sienta satisfecho.

 

El comer despacio equilibra el sistema nervioso, comer deprisa y sin masticar apropiadamente, el cuerpo activa una sensación de estrés.

 

Por tanto, una comida debe durar mínimo treinta minutos y hay que esperar entre plato y plato.

Referencias:

 

  • Elementos de fisiología e Higiene por Manuel Mir y Navarro.
  • Tratado elemental de fisiología humana que comprende las principales nociones de la fisiología comparada por J. Beclard.
  • Anatomía y Fisiología del Aparato digestivo por José Mataix.
  • www.saludenvidiable.com

 

Escrito: MSc. Q.F. Julieta Lumbano L.